«UN DISPARATE» CONTRA LIBERTAD

La llamada  Ley de Memoria Histórica, que pretende el Gobierno de Sánchez es un anacronismo histórico, un “disparate” que coarta la libertad y por supuesto es inconstitucional.

A nadie se le puede obligar a interpretar la historia de una manera concreta, es algo absurdo intelectualmente y  propio de regímenes totalitarios.

Querer imponer de forma sesgada una lectura de la historia, es pretender penetrar en la conciencia de los individuos e imponerles un relato interesado, máxime cuando este relato esta lleno de medias verdades e incluso exageraciones.

El Gobierno de Sánchez, debiera ser llevado por esta ley al Tribunal Constitucional, sino también al Tribunal de Derechos Humanos, pues vulnera la libertad individual y el pensamiento crítico.

Sólo a mentes totalitarias y antidemocráticas, se les pude ocurrir una idea tan absurda como esta Ley, más parece querer convertir nuestra nación en una dictadura comunista, en donde es imposible discutir la historia o cualquier otra cuestión.

Personas que quieran imponer a otros cualquier idea por medio de métodos coactivos, debieran merecer el castigo social, pues la convivencia se basa en el respeto a las diferentes ideas y visiones de la historia.

Este Gobierno, parece sólo saber dividir, desunir y crear diferencias, algo más  propio de regímenes totalitarios. Vergonzoso.