EL ARTE CON POLÉMICA

Antes de terminar el Estado de Alarma y tras el confinamiento, ha surgido una polémica de carácter nacional, como mínimo; y en días, internacional. Protagonistas del asunto, el Faro de Ajo. Ya en la capital de España, sin ningún apelativo, con carácter mundial; aunque el asunto es diferente, el Museo Tissen y por tanto la Varonesa, Tita Cervera, se van  haber obligados a vender el cuadro de Gouguin, el “Mata Mua”, considerado como una gran joya pictórica mundial, tan es así que su valor, en la actualidad, pudiera estar en los 40 millones de Euros. En cualquier caso la polémica, en esta circunstancia sería la perdida por parte de España de esta obra inigualable.

Expuestos ambos temas polémicos hagamos el análisis, pero sin  extremismos. Okuda San Miguel, pintor cántabro con ascendentes asiáticos, cuyos lienzos principales,  han sido casas abandonadas; convirtiéndose en un líder mundial en el Street Art,  se ha convertido en una estrella regional.

El pintar el Faro de Ajo, todo un patrimonio del Municipio de Bareyo, ha sido apadrinado por el Presidente de Cantabria, Revilla, por la Junta Portuaria, por el propio Alcalde y muchas  personas interesadas en el problema. Por el contrario  también en gran numero; y sobre todo una gran mayorías de asociaciones culturales, que prefieren que el color siga siendo el blanco. Para ello exponen cuestiones estéticas y también legales.

Dicho esto a pesar de que  la polémica empieza  a alcanzar tintes agrios. Nadie cuestiona al artista Okuda. Al contrario, cualquier municipio de la región, le gustaría tener una de sus obras, pero en un lugar, dicen adecuado.

A  mí me parece que el color blanco, de ahora, es el más bonito. En este caso el proyecto de  Okuda  me resulta exageradamente colorista.  Teniendo en cuenta de que el faro sigue operativo, se oscurece a especial edificación. La obra cuesta 75 euros. Creo , sin entrar en polémicas que por ese dinero, el artista pudiera hacer otra obra, incluso en la propia campa  donde ya hay dos esculturas.

En referencia al “Mata Bui” es difícil, por el momento, tomar una opinión final. El dolor  de la mas que posible desaparición del Tyssen, donde ya esta embalado, tiene dos sospechas. Que la varonesa, este necesitada de dinero; y no son  las mismas necesidades que pueda tener yo. El cuadro puede costar, cuarenta millones de euros. Un buen pellizco. Por otro lado el Ministro de Cultura, actual, muy vinculado con el deporte, la cultura española no tiene la misma importancia en su trabajo. Ha hecho oídos sordos.

Ahora bien, la polémica surge, porque 40 millones, en la actualidad para el Gobierno de la Nación, es una cifra muy elevada, dado las necesidades que ha plateado el “Covid 19”, tanto sanitarias como  estructurales.

Por tanto es muy difícil tomar una decisión. Ahora bien la desaparición de la obra de nuestro país es un drama cultural.