GERARDO MAZORRA NO SALÍA EN LOS TÍTULOS DE CREDITO

He necesitado unos días para hacerme a la idea de que ya no está entre nosotros, Gerardo Mazorra; gerente del Coliseum y en suma de ámbitos como el Teatro Pereda o el Gran Cinema, por citar las tres salas más importantes de la empresa regentada por la familia Calzada.

Sí, Gerardo no salía en los títulos de crédito, ni recibía los aplausos en las representaciones escénicas y sin embargo, era importantísimo. Se convertía en el nexo entre el público y la obra proyectada o en su caso representada. Los espectadores, sentían  con su presencia amable y receptiva, las sensaciones de estar ante un acontecimiento.

Solo me queda un consuelo de creyente, que en el cielo te habrá recibido, Don Nicolás Calzada, tu primer jefe, desde que tenías 14 años, entrando de botones. Te habrá puesto al día y seguro que te ha gastado alguna broma de las suyas. Junto a él, en el besamanos de  tu recepción, habrá estado, el periodista, Juan Antonio Sandoval, al grito de ¡Aquelarre! Si es que está permitido; proponiéndote mil aventuras artísticas, y tu recordándole la entrevista que le hizo a, Antonio Gala, en el antiguo Hotel Bahía, que tanto te impresiono. Federico Llata Carrera, se habrá encargado de la música y bajo la supervisión de Manolo Pastor, te habrán organizado una, “Caravana de la Alegría” ; Vicente Argüelles, el látigo del cine comercial, te  habrá invitado a contemplar las estrellas, desde un anochecer idílico. También, cómo no, Jesús Samperio hablándote de vuestro Atlético de Madrid y buscando, si es posible, alguna ayudita para sacar de atolladero a nuestro Racing. A los lejos aparecerá, el maletero, Liñero, el que  te llevaba las películas y que en vuestra juventud, intentabais forma un dúo de canción española, siendo vuestro tema estrella, el pasodoble Islas Canarias.

Igualmente te habrán recibido con aplausos, en vida los dabas tu, Arturo Fernández, el “Chatín”; Paco Martínez Soria y su gerente, Dionisio Ramos;  Matías Colsada, con todas  las estrellas de sus revistas, que nos han dejado; Lina Morgan, junto Antonio Ozores; Pedro Osinaga, recordando aquellos paseos que nos dábamos, desde el Chiqui hasta el Cinema o el Coliseum, para que le viera la gente. Fernando Guillen; Tomás Zori y Fernando Santos, Florinda Chico  y otros muchos. Igualme     nte muchos, el gran mundo del espectáculo español, llora tu muerte.

Te conocí  hace casi 50 años. Para mi eras “Gerardini” y yo para ti, Leandrito. Salvo cuando tenías algún subalterno, que me recibías al grito de “Atendiendo al Señor Mateo” cuantas anécdotas, fuiste historia viva de la cultura cántabra y un personaje del Santander, de toda la vida. Todas se me vinieron a la cabeza, cuando recibí, hacía tiempo, que no, nos  veíamos, la llamada de Juan Calzada, tu segundo jefe, que con dolor inmenso me comunicaba tu fallecimiento.

Siempre quedaras en mi recuerdo, como en el de tantos otros. Lanzo la idea, si no lo hicimos en vida, que quienes te conocimos recopilemos la mayoría tus grandes anécdotas, para publicarlas. Sera la mejor historia del mundo del espectáculo en Santander y toda Cantabria. Por todo ello, propongo a las instituciones un reconocimiento, aunque sea a título póstumo.

Hasta siempre querido Gerardini.