TIEMPO DE CONVERSIÓN

 

Estos momentos de tribulación que vivimos, está haciendo rebrotar la fe tímida y miedosa que tenemos la mayoría de los cristianos de esta vieja España.

Sin miedo al que dirán, al que nos califiquen de retrógrados o de cualquier otro calificativo despectivo, circulan por las redes oraciones, meditaciones y llamamientos a la oración.

Este tiempo difícil, se esta convirtiendo en un tiempo de conversión y de oración.

El ser humano lleva en su interior el ADN de la transcendencia, de el sentido religioso, otra cuestión es que se trate de oculta, por moda y otras circunstancias y no ponerlo en práctica.

Decía Jaime Balmes, que el bien muchas veces esta mezclado con el mal, es la lucha interior permanente del ser humano en cada momento, sin embargo, en esta situación, recapacitamos y acudimos al asidero de la fe, la fuerza que nunca debiéramos abandonar.

Se están produciendo conversiones interiores importantes, los cristianos estamos en permanente conversión, ojala aprovechemos bien esta oportunidad para vivir nuestra fe, para ser más coherentes individualmente y colectivamente también dentro de la propia Iglesia, una Iglesia, que debe ser casa de acogida, Madre que perdona y ayuda y no sólo un compendio de normas y ritos, profundizar en el Evangelio es intentar ser cada uno mejor.

Seguro que estos días pasaran, el dolor por la muerte de tantas personas y el sufrimiento de sus familiares, será semilla de un horizonte mejor y lleno de esperanza. Con esperanza vivamos en oración y fraternidad estos días.