LA MENTIRA Y EL NACIONALISMO CREA MONSTRUOS

 

La caras de odio de muchos jóvenes en los graves disturbios de Barcelona, su forma de actuar lleno de violencia y odio, es fruto de una educación basada en la mentira y en la intoxicación permanente sobre lo que es España.

El nacionalismo, crea “monstruos”, personas que se creen superiores a los de otras regiones y al mismo tiempo, llenas de victimismo a pesar de haber tenido más privilegios.

El sistema autonómico, ha tenido muchas cosas buenas, pero también ha fracasado por no vigilar la educación y la solidaridad, tanto es así, que se puede cuestionar todo el sistema, porque de forma súbita se esta visualizando que no funciona o funciona mal.

Es curioso como una gran parte de la izquierda, no digo toda, pero si una gran parte, en vez de posicionarse claramente como su ideología siempre defendió en contra de los nacionalismos, se haya unido a este en muchos casos, haciendo causa común en aspectos clave que debilitan al propio Estado.

Tenemos como ejemplo, los pactos en muchos municipios catalanes, con aquellos que quieren la ruptura de la nación, en una huida hacia adelante por tener más poder, sin darse cuenta del daño que se esta haciendo a la propia convivencia; lo acabamos de ver en Navarra un gobierno que nace casi, secuestrado por el voto más radical.

Ante este panorama sólo hay dos soluciones: Se cambian las normas de la educación y se toman medidas que darán resultado a largo plazo, al menos en una década, con más presencia de la Administración del Estado o por el contrario la situación seguirá empeorando y acabará con la propia Nación Española.

Estamos a tiempo, pero no queda mucho.