PREOCUPARSE DE LOS DICTADORES VIVOS Y DEJAR EN PAZ A LOS MUERTOS

Hay que tener “cuajo”, para entrevistarse en la ONU con Hasan Romaní, Presidente de Irán, una de las dictaduras más sangrientas de todos los tiempos, donde no se respeta ni los derechos humanos más básicos, donde las penas de muerte son continuas y al mismo tiempo felicitarse porque se va a sacar el cadáver de Franco del Valle de los Caídos.

Es decir, los dictadores vivos no importan, pero los muertos si, todo un montaje y una mentira tras otra, para sacar réditos electorales, entretener al personal dividiendo a la sociedad.

Mal camino llevamos, cuando tenemos un Gobierno en funciones, que ante los graves problemas se oculta, no actúa y sólo se dedica a crispar y dividir.

Sánchez, no es un dirigente de futuro y da pena que siendo joven tenga tantos prejuicios ideológicos, que parecen muchos más de otras épocas.

Señor Sánchez, preocúpese de los dictadores vivos y deje en paz a los muertos.