EDUCACIÓN DE CALIDAD, AQUÍ

Cantabria cuenta con un sistema educativo de calidad, y es razonable el esfuerzo continuado por mantenerlo así. El reciente acuerdo entre la Consejería de Educación y Cultura del Gobierno de Cantabria que dirige Ramón Ruíz para mejorar el calendario escolar en el próximo curso, no se puede interpretar como más vacaciones para los escolares o menos horas de trabajo para los profesores, y sí como un avance para propiciar que nuestra educación se parezca más a lo que sucede con los horarios escolares en el resto de la Unión Europea. Puede que la medida adoptada entre la administración educativa, sindicatos y padres no fuera inicialmente bien comunicada, y de ahí las vueltas que ha dado este hecho a nivel nacional. Pero una vez explicado bien, resulta atrayente que la educación española, a la cola en resultados dentro de Europa, vaya adquiriendo lo mejor de otros sistemas y dejando de lado lo peor, algo que lleva a hablar muchas veces de las peculiaridades educativas españolas dentro de la UE.

 

Hace muy poco, con motivo del debate nacional sobre si deberes, sí o deberes, no, tuve ocasión de escribir lo siguiente: “Resulta surrealista que Europa mida el avance de su educación en general, cuando en Inglaterra se hace de una manera, en Francia de otra, y en Noruega es también diferente al igual que en España y Portugal. Una auténtica Unión debería de haber empezado por aquí. No lo ha hecho, aunque nunca es tarde para actualizar”. Cantabria, su Consejería de Educación, ha tomado una medida para asemejarse a lo que se hace en otros países de nuestro entorno. Los palos iniciales a la medida han dado paso a la reflexión, y a que incluso los padres se sumen a la iniciativa porque puede ser auténticamente aportadora para alumnos, los que auténticamente interesan, y sus profesores, como máximos responsables de una buena y acertada educación con futuro. Vamos a dar tiempo al tiempo y ver cómo resultan las cosas. Mejorar no debe ser una opción; ha de ser una obligación, y hablando de educación, con lo mal que van las cosas en España, más aún. Hay que ver la medida de un nuevo calendario escolar en este sentido de cambiar lo que va mal por nuevas medidas que acarreen mejoras a nuestro sistema educativo. El de Cantabria es de calidad, y esta medida ha de contribuir a que siga siéndolo.