LOS FUKUSHIMA, SIN LECCIÓN

Decir que tras Fukushima no hay lección es añadir que no hay nada nuevo bajo el sol, salvo que es muy triste tener que expresarlo así. La central nuclear de Fukushima se abrió en canal, la radiación y sus letales consecuencias salieron al aire y a la tierra para seguir allí, pero no parece una lección aprendida por el ser humano para no volver a incurrir en otra catástrofe de semejante magnitud. Incluso en el día de aquel tsunami nuclear se habló de la llegada del Apocalipsis o fin del mundo si lo prefieren. De acuerdo: no era para tanto, pero el secretismo que ha habido tras la explosión no habla bien de los muchos interrogantes que quedan aún en torno a lo ocurrido en Japón, “el país del sol naciente”, ¡qué ironía!

 

 

En realidad, tampoco es nada novedoso relatar lo mal que se actúa tras un grave accidente. En las primeras horas y días se habla mucho de consecuencias y medidas nuevas que urge tomar. Poco a poco pasa el tiempo, y volvemos a las andadas. Salvando las distancias, es lo que ocurre en España con los trenes y los pasos a nivel sin barrera. Aunque al hablar de lo nuclear se le pone a uno el bello de punta. Y ahí voy, el debate sobre el accidente de Fukushima se paró a los tres meses porque estaban los intereses del país, sus necesidades energéticas, y la economía mundial se hallaba suficientemente averiada como para sumar medidas restrictivas tras el accidente de esta central nuclear.

 

 

De lo poco que se sabe, se estima que hay medio siglo por delante para acabar con la radiación en la zona. Antes pasó lo de Chernóbil, en Ucrania, y luego se sumaría Fukushima. No habría ni que recordar que el ser humano tropieza dos veces en la misma piedra. Estas dos veces ya se han cumplido, aunque no ha habido decisiones internacionales de estricto cumplimiento para que algo así no vuelva a suceder. Sencillamente, el debate no interesa porque hay demasiado en juego. Esto último que digo, lo de los intereses de todo tipo, es lo de siempre. En ocasiones, la vida me parece un más de lo mismo.