Cantabria, de mal en peor. Pésimos datos económicos.

Los datos de la última Encuesta de Población Activa (EPA) vienen a demostrar que Cantabria está a la cola de España en creación de empleo. Ese dato, unido a otros sobre la pérdida de población, la caída del PIB y en consecuencia de la renta per cápita ponen a Cantabria en una situación de verdadera emergencia económica. El titular de hoy (29 de enero) de El Diario Montañés no deja lugar a duda. “La destrucción de empleo y el paro encienden todas las alarmas en Cantabria”. Los cierto es que los datos son evidentes: En el último trimestre el paro en nuestra región bajó solamente un 5% frente a la media nacional del 12,4%. esa cifra coloca a Cantabria como la comunidad que menos empleo crea.

El número de parados sigue muy alto, 48.600, cuando esta región ha estado durante muchos años por debajo de los 30.000 desempleados. La población desciende y el estancamiento es evidente.

Parece claro que es preciso variar el rumbo, dinamizar la economía y para ello no se trata, como proponen desde el gobierno regional, de invertir en obra pública – es decir generar empleo con el dinero de los impuestos- sino facilitar al máxima la creación de empresas y dar luz verde a proyectos que, con inversión privada, generen empleo.

La libertad de aperturas dominicales a las grandes superficies crearía empleo, los permisos para parques eólicos también y sobre todo es necesario reducir la burocracia que es un freno para la aparición de nuevas empresas. Cantabria ha entrado en una situación de cada libre, incapaz de ofrecer trabajo a los jóvenes y con unas normas tan rígidas que frenan el desarrollo. Debemos convencernos de que conservar paisajes y legislar no es la forma de generar empleo ni desarrollo.

Cantabria necesita un revulsivo capaz de romper esquemas, abrir puertas, liberar sectores y de esa manera permitir la instalación de nuevas fábricas, comercios, empresas, etc. Por el camino actual Cantabria será perdiendo puestos en los listados de riqueza provincial y condenando a las jóvenes generaciones a la emigración.