Desafección e inquietud entre alcaldes y militantes del PP

El resultado electoral de las pasadas elecciones generales del 20 de diciembre ha significado la confirmación de la crisis por la que atraviesa el Partido Popular en Cantabria. El batacazo electoral de las pasadas eleciones regionales de mayo, tras cuatro años de gobierno con mayoría absoluta, ha despertado a la militancia popular. Muchos alcaldes están descontentos con la manera en qué se gobernó y especialmente por la falta de peso que tienen las opiniones de las bases ante la dirección.
Para estos últimos comicios del 20-D el PP ha tenido problemas para encontrar interventores en las mesas electorales y tanto los alcaldes y concejales, como la propia militancia, no han colaborado con el entusiasmo y entrega de otras veces. Muchos militantes y simpatizantes populares piden el relevo en la dirección y, sobre todo, que se cuente con ellos para la toma de decisiones. La configuración de las listas al Congreso y especialmente al Senado no han gustado nada y bastantes miembros del PP consideran que se les ha marginado de la decisión.
En los próximos meses el PP de Cantabria tiene que celebrar su congreso, será ahí donde se expliciten todos los problemas que tiene un partido que ha sido siempre hegemónico en Cantabria. El resultado de las elecciones regionales de mayo ha puesto de manifiesto que el PRC puede superar al PP en las próximas elecciones lo que sería una verdadera hecatombe para el PP.