CIU, el mal ejemplo en la lucha contra la corrupción

La lucha contra la corrupción debe comenzar en el seno del partido del corrupto. Deben ser sus compañeros de siglas los que denuncien y encabecen la caza del delincuente. Por desgracia sucede todo lo contrario. El PP tapó el caso Bárcenas hasta que resultó imposible, el PSOE se niega a entrar a fondo en el pantano corrupto de Andalucía (ERES, Fondos de formación, etc) y recientemente hemos visto como CIU se negaba a apoyar las conclusiones de la comisión de investigación de la corrupción de Jordi Pujol en el Parlamento catalán. CIU no admite lo hecho por Pujol y sus hijos, se niega a combatir la corrupción de los suyos. Sólo los ciudadanos con el voto pueden, podemos, combatir tanta desvergüenza y dejar fuera de la política a los corruptos y a los que les apoyan.