Silencio en torno al cierre de la Residencia de Caja Cantabria

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Dos varas de medir, según quien tome le misma decisión. Hace tiempo Caja Cantabria, con un presidente socialista y con el apoyo del PRC, decidió cerrar la residencia de la tercera Edad de Cazoña. En ese caso ni siquiera hubo disculpa, se trató de una operación inmobiliaria pura y dura y se llevó a todos los residentes a una nueva ubicación, es decir lo mismo que sucede ahora con los residentes de La Pereda. Una discreta y silenciosa protesta sindical, cuatro críticas sin énfasis de los concejales del PSOE y la Residencia de Caja Cantabria se cerró sin algaradas ni pancartas.

Ahora se cierra La Pereda, una residencia que basta con ver su facahda y conocer la historia del inmueble, para saber que está en peores condiciones de habitabilidad que la cerrada en Cazoña. En este caso, sindicatos y partidos de oposición han creado una fuerte algarada por el cierre y eso que la causa principal para el cierre es de fuerza mayor: No es posible cumplir las nuevas normas que se exigen a las residencias en las que hay personas asistidas.

La diferencia en ambos casos es palmaria: La Residencia de Caja Cantabria tenía una excelente infraestructura y La Pereda proviene de un edificio pensado para residencia de verano, de muy mala calidad y sin condiciones para ser residencia de personas mayores. Lo que si ha sido distinto es la forma de actuar de los sindicatos y de los partidos PSOE y PRC. Una vez más se demuestra la doble vara de medir y el uso demagógico de las decisiones razonadas.