LOS FELICES ORIGENES DEL TEATRO AFICIONADO EN CANTABRIA

Este mes de octubre, se celebra en Santander el, X Festival de Teatro Amateur (FETEACAN)  con cuatro representaciones de compañías de Madrid, Castilla la Mancha, Extremadura y Asturias.

Un festival, que esta asociación cántabra organiza junto a la UIMP, posibilitando grandes montajes, realizados por no profesionales, pero muy “curraos”.

Ello me ha llevado a revivir los orígenes del teatro aficionado en Cantabria. Unos inicios, que de forma de simple acto de diversión, se inició coincidiendo con la fundación del SEU (Sindicato Español Universitario), que en Santander, que yo recuerde, tuvo su sede en lo que hoy es una de las esquinas del Parlamento de Cantabria.

Pero no sería hasta la década de los sesenta y en el Ateneo de Santander (Plaza Porticada) bajo la presidencia de Ignacio Aguilera, como sede, quien albergaría aquellos jóvenes del SEU, ya profesionales en diferentes actividades, pero manteniendo el gusanillo de la escena. Como la eximia, Lola Lavín o Pepe González Soto, ( Periodista de COPE Cantabria), Eloy Ruiz, Rufino Alcántara, Rafael Álvarez de las Iglesias, entre otros, que lo digo sin ningún reparo, hubieran sido grades profesionales.

A ellos se unieron otros, igualmente buenos, de la resurgida progresía, como Antonio Sánchez, Conchi Liaño, las Hermanas Maurica, el abogado, magistrado, consejero y concejal, Santiago Pérez Obregón……Ya a mediados de los sesenta, no integramos, quien esto escribe, y otros estudiantes con ínfulas de saltar a Madrid. Este fue el caso de Guadalupe González Güemes que  trabaja en el cine. Por último y ya a finales de la época, la integración fue la de algunos miembros teatrales del Circulo Católico. Adolfo Illarregui y Fernanda Mediavilla, entre los más destacados.

Tres directores realizaron los montajes, Ángeles Alonso, una revolucionaria del teatro moderno, Carlos Bertrán, un comandante del Ejército Español, que llego a coronel y que para aquellos años resultaba pintoresco. Y Rafael Vicente Argüelles, además autor, muy conocido a través de sus criticas de cine, teatro y música en, “Alerta”

Entre las obras de Alonso destacan “Historias para ser contadas” de Osvaldo Dragúm, “La Curva” de Dors, La Cabeza del Bautista” de  Vale Inclán y “La Casa de Bernarda Alba” de García Lorca. Todo un hito en el teatro español, con 16 mujeres en escena y la primera obra, que se dejo representar en España de Federico, tras su muerte. Tras Bertrán y su “Ligazón”  de Valle, se dio paso a los estrenos de Argüelles de “El Columpio” con la critica nacional presente. “Elegía de Chopin en Mallorca”, que se representó junto al Berliner Ensamble en Valladolid.

Buenos inicios, que dieron paso a otros grupos de la Región, Torrelavega, Laredo y Reinosa con Korocotta, que todavía hoy existe. Capítulo aparte merece, el nombre de Ramón Viadero, que como Presidente de la Sección de Cine y Teatro del Ateneo, se erigió en el gran productor. Al que solicito, aporte como autor; que es, un libro sobre la historia del teatro aficionado en nuestra región.

Luego vendría el Teatro Independiente con Román Calleja y Rafael Ramos, que fueron sus iniciadores, que trascenderían al propio movimiento. Movimiento representado en Cantabria por ATES; Caroca, Abrego y Universidad de Cantabria,  de precursores.