FAMA DE MAL PAGADOR

 

 

 

El estado español, empieza a tener al menos internamente fama de mal pagador. No paga a las autonomías el dinero de un mes de IVA, otro tanto ocurre con los ayuntamientos, paga muy tarde, hasta casi dos años después, las ayudas prometidas por las inundaciones y ahora nos enteramos que el Instituto Español de Oceanografía ha ordenado a su barcos regresar a puerto pues no tiene al parecer fondos, para pagar combustible, alimentos y tripulaciones.

Es decir, nos pueden contar lo que quieran, que si son problemas burocráticos u otras circunstancias, la verdad parece más sencilla y es que se gasta mas que se ingresa y que las subidas de impuestos que nos esperan, lejos de ayudar a solucionar el problema, lo llevará a una peor situación porque disminuirá la actividad.

Este país, ha creado una red de funcionariado mucho más grande de la necesaria y una burocracia que empieza a ser insostenible.

Si queremos buena sanidad, educación y servicios habrá que disminuir los cargos públicos y el número de funcionarios, todo a la vez es imposible.