LA CARÍSIMA LUZ

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En un país donde los problemas se eternizan, si tengo que pedir la urgente solución a uno entre muchos, ese problema es la carísima luz que pagamos los españoles. Su precio se dispara ahora que estamos en una aparente recuperación económica, pero es que la crisis resultó más dura si cabe, porque muchos hogares no podían permitirse pagar la factura de luz y calefacción, algo que lo dice todo sobre la verdadera situación en que nos encontramos.

Lejos de controlar los precios energéticos (sube la luz, la gasolina y el gasoil), se quiere hacer hincapié en aumentar las prestaciones del bono social, que es reconocer a las claras que cada vez hay más familias en el umbral de la pobreza, mientras este país se pierde cada día en debates estériles como tesinas, másters y demás cuestiones.

La Reforma Laboral situó los sueldos de los nuevos trabajadores a la baja, pero es que con lo cara que está la electricidad, el gas, el agua o la alimentación, se hace casi imposible que los jóvenes tomen la decisión de independizarse de sus padres. Esta es la realidad, y por eso nunca he sido partidario de lanzar las campanas al vuelo a la hora de asegurar que la reciente crisis económica está superada del todo, porque las evidencias demuestran que no es del todo así. Es más, se habla ya demasiado de un nuevo parón, una segunda parte en la recesión, y eso se ve en la caída del empleo una vez terminado un verano, que no ha sido nada bueno para el conjunto del turismo y la economía nacional.

Pocos me ganan a optimismo, pero todos los indicadores, y la subida ininterrumpida de la factura de la luz es uno de ellos, no hablan nada bien acerca de lo que nos depara. Llega un nuevo invierno, y se contarán por miles los hogares españoles que aplican restricciones al uso de la luz y de la calefacción ante las bajas temperaturas. La razón habrá que buscarla, un año más, en no llevarse un susto grande tras recibir la factura correspondiente. Así, es totalmente entendible pedir la derogación de la Reforma Laboral, revisar los sueldos de los trabajadores en general o la actualización de muchas pensiones. Y es que con el dinero que ingresan muchos hogares no da para llegar a fin de mes.