La nueva estrategia del PP de Cantabria

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La llegada a la Moncloa de Pedro Sánchez supone un duro revés para el PP. Pierde el gobierno y con él, muchos puestos de relevancia. En Cantabria este varapalo tendrá consecuencias… pero también abre oportunidades. Ya se sabe que cuando se cierra una puerta se abren otras. Por lo pronto, Íñigo de la Serna deja de ser ministro de Fomento, con lo que los populares se ven privados de un valor de gran importancia. También se verán afectados, a corto plazo otros cargos como el Delegado del Gobierno y otros que dependen de la decisión de los diferentes ministerios.

De manera paralela a estas pérdidas se abren nuevas oportunidades. Por lo pronto camba radicalmente el eje político. Hasta ahora el PP hacía oposición al gobierno regional/socialista en Cantabria… pero debía defender las acciones del Gobierno de España. Desde hoy, el PP puede hacer oposición en todos los frentes, porque al ejecutivo regional no le queda el refugio de culpar a Madrid de carencias y deficiencias. Es más, si actuaran los regionalistas como o hicieron en la anterior legislatura de coalición, criticando al entonces ministro de Fomento, José Banco, la fractura del socialismo cántabro provocaría una dura reacción de la dirección del PSOE de Cantabria, a quien no le preocuparía romper la coalición y sacar del gobierno a los socialistas que no son muy afines a la actual dirección.

Íñigo dela Serna ha dejado el listón muy alto, y ahora el nuevo encargado de esa cartera deberá optar por mantener todo lo ya iniciado por de la Serna o renunciar a una buena parte de ello, lo que provocaría la ira del regionalismo y una pérdida de apoyos electorales.

El PP tiene una oportunidad de desmarcarse del pasado corrupto –que no afecta a sus actuales dirigentes- y de iniciar una solida tarea de oposición, para poner de relieve las carencias de nuestra comunidad y ver como el gobierno central cumple, o no, los compromisos sobre la llegada del tren de alta velocidad a Reinosa, el desdoble de la autovía Santander-Bilbao, el nudo de Torrelavega o el museo de la colección Enaire para Santander. Una oportunidad, con las manos libres, para señalar el camino que debe emprender Cantabria y tratar de forjar puentes, bien con el PRC o con Ciudadanos, de cara al gobierno de coalición que se deberá formar tras las elecciones del próximo mes de mayo.