POR UN PUÑADO DE VOTOS

“Ningún criado puede servir a dos señores” (LC 16,13).
Es ciertamente difícil, sino imposible hoy defender sin riesgo de ser calificado de antiguo o pasado de moda, algo tan básico y natural como el derecho a la vida.
Da igual que uno sea de ideas sociales muy avanzadas, da igual que uno tenga una opción preferente por la justicia y los pobres; eso da igual, la etiqueta de “carca”, está adjudicada.
No creo que haya nada más progresista que defender la vida desde su inicio hasta el final, ni defender la integridad de los seres humanos, ni su respeto; por eso hay que felicitar a aquellos afiliados del PP que en el reciente congreso celebrado en Madrid han defendido la vida y la dignidad de los seres humanos, a través de su clara oposición a los llamados vientres de alquiler.
Se les ha intentado ningunear por una parte del partido, minoritaria pero con mucho poder, lo que hace que muchas personas, se sientan desencantadas y tristes.
No todo debiera valer en la vida, la defensa de valores claves como la paz, la integridad de las personas, la vida, el derecho de expresión y algunos más no debieran ser motivo de discusión.
Allá aquellos que ante estos asuntos se esconden, o lo aplazan “sine die”; y buscan recovecos para no entrar en materia.
Lo peor es que además lo hacen convencidos, de que eso les puede dar un puñado de votos en el futuro, cuestión más que discutible y que en modo alguno debiera de servir nunca de excusa.
Ya saben ustedes: “Si no les gustan mis principios los cambio”; así nos seguimos despeñando por un relativismo egoísta y dañino.