SIGAMOS

Estaban allí. Los encontré sin esperarlo en la librería de lance de Carmen Alonso. “Dicen que el Pulga se ha muerto, / y tal cosa no es verdad, / que si el Pulga hubiera muerto / no estaría en la ciudad”. Saludo entonces al Pulga, muy enfadado por la falsa noticia de su fallecimiento; y con él a Botas, Cara Alegre, Pocapena, Don Adolfito, Engrudo, Cagueta, Pichucas, la Chata, Gabardina, la Tetas, la Gibosa y Picardías, la Cruza y la Voladora, Zacarías, el Tío Quico, Mambute y a todos los tipos populares santanderinos recogidos en el espléndido y agotado librito de Gutiérrez Colomer, del que existen muy pocos ejemplares. La edición es de 1976, y aunque tal “colección de cuadros humanos sacados de la plaza pública” no abunda ya, observo que en la lista no figuran nombres tales como Cioli, Fernandito, So, Uco, Molina y otros “a los que el pueblo hizo famosos”. El trabajo debe continuar. Animo a ello.