HOJAS DEL ÁRBOL CAÍDAS

“El jardín estará ahora precioso. La verdad es que yo era mucho más de asfalto, pero con la nueva casita me va gustando el campo”. Conversaciones en la sala de espera de la consulta médica privada, mientras en este cálido otoño caen las hojas en los parques y en los bosques. La charla entre tres mujeres acomodadas y de avanzada edad es deprimente. Cánceres que se llevan mejor o peor con tratamientos avanzados, problemas cardiovasculares, intestinales, dentales, oculares o de oído, que al contarlos parecen menos importantes o más llevaderos. “La relatividad del tiempo”, dice segura una señora, e informa a otra de que una tercera, amiga de ambas, ha encontrado pareja cerca de los ochenta años y se la ve razonablemente feliz a pesar del mal pronóstico de su enfermedad. Fuera, los árboles se preparan para el frío cuando todavía no se anuncia el invierno. Caen las hojas.