RIOS DE TINTA SOBRE EL AVE

Lo sé, lo sé: se han escrito ríos de tinta sobre el AVE de Cantabria para luego nada. Aunque en periodismo la actualidad siempre es la que manda, al tiempo de que puede reabrir viejos debates por eso de que el tren veloz ha llegado a León y Palencia. Siempre he defendido esta infraestructura de la alta velocidad por diferentes motivos. El primero es que si lo tiene Palencia, entonces nosotros debemos ser los siguientes de la lista. Y no menos importante es que todo lo que rodea al AVE es una inversión gigantesca en obra pública, que hace también falta como el comer. Hay regiones en las que la crisis ha sido menos porque estaba de por medio la construcción de las vías y todo el tendido que acompaña a este tren del presente para muchos, pero de futuro lejano e incierto para Cantabria.

 

 

En el mapa de la alta velocidad (el de la foto) salen muy bien paradas la mayoría de regiones españolas, especialmente de Madrid para abajo, y todo el corredor mediterráneo, con Cataluña como epicentro del AVE. Ahora bien, con el norte peninsular hay un trato muy deficiente hacia esta inversión, que se podía entender de inicio por ser territorio montañoso y más difícil de amoldar a lo que se necesita para este tipo de trenes. Vamos, que hacerlo aquí resulta muy caro. Estas excusas, ya no valen. Y menos cuando ya tienen tren AVE Galicia (muy beneficiada), y avanzan a buen ritmo las obras en Asturias y País Vasco (echen otro vistazo al mapa que ilustra esta columna).

 

 

Una vez más en su historia, Cantabria queda aislada con respecto al mejor trato que van a recibir en esta infraestructura básica ciudades cercanas como Oviedo, Vitoria, Bilbao, San Sebastián o Burgos. Sí, se han escrito ríos del tinta sobre el AVE de Cantabria, y habrá que seguir erre porque, visto lo visto, y que Santander no puede quedarse al margen de este gran proyecto nacional, si de verdad anhela ser una capital cultural por excelencia. Nacional significa de todos y para todos. Con respecto a comunicaciones por tierra, mar y aire, Cantabria lleva años de injustos retrasos, de escasas inversiones, y de un trato diferencial, que viene mucho por lo poco que aquí nos quejamos y protestamos. Veremos qué pasa de ahora en adelante, y que el AVE ya ha llegado a la vecina Palencia.