ESPAÑA, ESPAÑA,ESPAÑA…..

Ayer, un puñado de jugadores y entrenador de la Selección Nacional de Baloncesto nos hicieron felices al conquistar un nuevo Campeonato de Europa.
Es todo un ejemplo para la sociedad española, en el que se demuestra que la unidad generalmente nos lleva al éxito.
Un selección que es como un equipo, dada la relación de los jugadores y cuadro técnico entre si y que a pesar de las dificultades que han tenido que pasar en forma de bajas y falta de acoplamiento; han acabado a un grandísimo nivel.
Mención especial merece Pau Gasol, que a pesar de ser quién es, un grandísimo jugador de la NBA, parecía por su ilusión un recién llegado; qué gran ejemplo de humildad y saber estar el de Pau.
Este país, que está a falta de ejemplos positivos, este país acorralado por los que de una manera u otra quieren destrozarlo, necesitaba para su autoestima un ejemplo como el que nos dio anoche la Selección Nacional de Baloncesto.
Me comentaba una persona durante el encuentro, que observaba que los jugadores de baloncesto en general, tenían cara de “buenas personas”; cosa que no sucedía en algún otro deportes mayoritario; sin que sea una regla general; le comente que tanto el balonmano como en baloncesto, el deporte todavía vence a la “tontería “y al mal gusto existente en otras disciplinas de masas; por supuesto, sin que se pueda meter a todo el “mundo en el mismo