LA RESURRECCIÓN DE LOS MUERTOS

0
314
Want create site? With Free visual composer you can do it easy.

El día 2 de noviembre celebramos la conmemoración de todos los fieles
difuntos. En torno a ese día nuestros cementerios se convierten en lugares de romería y
peregrinación de devoción y amor a nuestros seres queridos difuntos.

En esta carta quiero ofrecer algunos puntos de la doctrina de la Iglesia sobre la
fe en la resurrección de los muertos y sobre el significado de los sufragios por los
difuntos.

La resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro son elementos
esenciales de la revelación cristiana y artículos del credo de nuestra fe. “El máximo
enigma de la vida humana es la muerte” (Vaticano II, GS 18). Sin embargo, la fe en
Cristo convierte este enigma en certeza de vida sin fin. La muerte es el final de la etapa
terrena de la vida, pero no de nuestro ser, pues el alma es inmortal.

La muerte es el paso a la plenitud de la vida verdadera, por lo que la Iglesia,
invirtiendo la lógica y las expectativas de este mundo, llama dies natalis al día de la
muerte del cristiano, día de su nacimiento para el cielo, donde “no habrá más muerte, ni
luto, ni llanto, ni preocupaciones, porque las cosas de antes han pasado” (Ap 21, 4). La
muerte es la prolongación de la vida en un modo nuevo, porque como dice la Liturgia:
“la vida de los que en ti creemos, Señor, no termina, se transforma; y al deshacerse
nuestra morada terrenal, adquirimos una mansión eterna en el cielo” (Misal Romano,
Prefacio de difuntos I).

A diferencia de toda idea de reencarnación, entendida como vuelta de una
persona que ya ha vivido, en formas nuevas y diferentes en la historia de los hombres,
la fe cristiana en la resurrección de los muertos afirma el valor irrepetible de cada
existencia individual humana. Amada y redimida por Dios en la totalidad de su ser, toda
persona está llamada a una alianza de fidelidad eterna y encuentro personal con el Dios
de la vida y de la historia.

La Iglesia aplica sufragios por los difuntos e implora la vida eterna no sólo para
los discípulos de Cristo muertos en su paz, sino también para todos los difuntos, cuya fe
sólo Dios ha conocido.

Los sufragios son una expresión cultual de la fe en la comunión de los santos.
Así, “la Iglesia que peregrina, desde los primeros tiempos del cristianismo tuvo perfecto
conocimiento de esta comunión de todo el Cuerpo Místico de Jesucristo, y así conservó
con gran piedad el recuerdo de los difuntos, y ofreció sufragios por ellos, ‘porque santo
y saludable es el pensamiento de orar por los difuntos para que queden libres de sus
pecados” (2 Mac 12, 46)” (LG 50). Estos sufragios son, en primer lugar, la aplicación
de la celebración de la santa misa, y después, otras expresiones de piedad como
oraciones, limosnas, obras de misericordia e indulgencias aplicadas en favor de los
difuntos.

+ Vicente Jiménez Zamora
Obispo de Santander

Did you find apk for android? You can find new Free Android Games and apps.