BOYHOOD

0
471
Want create site? With Free visual composer you can do it easy.

CALIFICACIÓN: 8

El paso del tiempo transforma lo banal en sublime.   

Pocas películas como Boyhood logran atrapar con tanta transparencia la fugacidad de la existencia, el paso del tiempo y el fluir de la vida. Y pocas películas como esta hermoso y serena obra logran conjugar tan bien la ambición del planteamiento  con la sencillez del tono y modestia de su ejecución y plasmación en pantalla.

Lleno de bellos y sencillos momentos que transcurren con naturalidad el film también muestra la desorientación permanente del hombre ante la vida; su impotencia y confusión ya sea joven o adulto. Y se sustenta en dos temas recurrentes de la filmografía del director Richard Linklater, el paso del tiempo y el punto de vista; como cada persona tiene un punto de vista diferente de las cosas y como ese punto de vista de esa persona cambia a lo largo de la vida.

Con Boyhood estamos ante uno de los retratos más sinceros, naturales, hermosos y nada convencionales de la infancia y la adolescencia pero no solo nos describe y acerca la evolución y vida de un joven a lo largo de 12 años sino que es también uno de los retratos más vividos, conmovedores y reales de una familia; de los padres y hermana de ese joven.

Magnífico resulta ese joven lacónico y taciturno interpretado por Ellar Coltrane que no está seguro de nada, que mira y habla como buscando siempre algo, contrariado  y haciéndose preguntas. Y resulta excelente la sutileza y suavidad con la que el director va insertando las elipsis que marcan sus cambios físicos e interiores, sin remarcarlos, sin darles importancia. Este rodo durante 12 años a los protagonistas y cada año quedaba con ellos para filmar unas cuantas escenas.

Uno de los grandes logros y meritos de este film está en cómo lo muestra todo; siempre en voz baja, sin subrayar, sin ningún atisbo de nostalgia, grandilocuencia ni pretenciosidad. La puesta en escena y la mirada del director, siempre serenas y transparentes, se fijan no en los grandes momentos sino en los más sencillos, en las pequeñas cosas que componen una vida y donde todo lo que vemos tiene la misma importancia, se filma y narra de la misma manera.

No hay un drama, ni un misterio o enigma que desvelar; no hay apenas conflicto dramático que vertebre el film o sobre el que se gire. La película es un fluir de secuencias, momentos e instantes todos igual de importantes o intrascendentes. Lo que vemos es nada más y nada menos que la vida.

La estructura narrativa del film intenta capturar ese fluir de la vida, esos retazos y trozos de realidad concentrando 12 años en la evolución del protagonista desde los 6 años hasta los 18 cuando va a la universidad y la cotidianeidad con sus padres divorciados y su hermana.

Todo en esta película hace referencia al paso del tiempo; cada detalle, cada gesto, cada elipsis, cada imagen o dialogo. A la imposibilidad de abarcarlo, atraparlo, detenerlo o hacerlo nuestro, a su fugacidad. Demostrando durante las dos horas y cuarenta minutos que dura el film, como el paso del tiempo hace que lo banal se transforme en sublime.

Una joven madre se ve desbordada porque de la mañana al día ha pasado de ser hija de alguien a madre de dos críos y no tiene tiempo y no sabe como criarlos, un chico borra las huellas del tiempo en forma de marcas en una puerta que indicaban como a ha ido creciendo, ese mismo chico mira hacia atrás cuando se aleja en coche para mudarse a un nuevo hogar y solo atisba durante unos segundos el fugaz adiós de su mejor amigo que no volverá a ver, un niño descubre que no hay magia en el mundo, un padre charla con su hijo y van de acampada, un adolescente descubre que sus mayores están igual de confundidos ante la vida que él, una madre tras cumplir con las fases de la vida casándose, teniendo hijos, separándose de varios maridos, criando a sus hijos y viendo como estos se van de casa se desespera porque piensa que ya solo la queda morir y unas miradas furtivas marcan el nacimiento de un amor entre dos jóvenes que intentando atrapa el momento  se dan cuenta de que es el momento quien nos atrapa a nosotros.

Todo esto es la vida, todo esto es Boyhood y todo esto se narra y se visualiza con la serenidad y humildad de los grandes creadores, a los que el director Richard Linklater ya pertenece.

 

Did you find apk for android? You can find new Free Android Games and apps.