Perseguir a los coches sin pensar en los autónomos

Vender coches está considerado como el mejor exponente de una economía que va sobre ruedas, y en cambio las ciudades no hacen otra cosa que echarlos de su casco urbano, quitan aparcamientos, y elevan los impuestos. Cuando compras un coche, no dejas de pagar, por todo, de por vida. ¿Dónde está pues la gracia? Si no se venden automóviles, no se sale de la crisis. Si los compras, no dejan de crearte problemas e inconvenientes, sobre todo las administraciones, con los ayuntamientos a la cabeza. Se me hace cada día más insufrible moverme con el automóvil. Hay más coches que carreteras, y dentro de la cambiante arquitectura urbana no cuadra el espacio que se dedica para habilitar en un mismo punto a vehículos, parking, carriles bici, zonas peatonales, escaleras mecánicas, jardines, y anchas aceras.

Es cierto que con tanto obstáculo por el camino y a velocidad de triciclo, me veo estresado al volante, pero lo que quiero destacar es que la riqueza de una ciudad, eso que conocemos como economía real, se mueve mediante la logística que proporciona el transporte de mercancías. Cuando se transforman las ciudades como se hace, creo sinceramente que no se piensa en los negocios, los autónomos y en las empresas. También está que a los dieciocho años tienes más ganas de comprarte un coche que de votar. Tras comprarlo, el problema es tener dinero para gasolina, y una paciencia inmensa para rodar con él, y aparcar cada vez que paras el motor.

Voy a ver si me centro más en lo que quiero decir. Sabemos la pila de problemas que conlleva tener hoy coche. Lo que no entiendo es que quieran que los compremos, mientras no sugieren que usemos el transporte público para movernos por las ciudades, y tengamos que llevar siempre monedas en la guantera para alimentar a miles de parquímetros. Resulta muy fácil dar recomendaciones a los demás a cerca de cómo deben moverse. Pasa igual cuando tu economía no depende de tener que descargar a diario cajas para que tu negocio funcione. Se necesita un gran debate ciudadano al respecto, y saber a lo que atenernos: ¿compramos coches, o no?