TEMPORALES Y AUTONOMÍA

0
177

Yo no veo una sorpresa que aumente la insatisfacción de los ciudadanos con su autonomía e instituciones esenciales, con la brutal crisis padecida y que aún llevamos a cuestas. Lo noticioso sería lo otro, que los temporales fueran tan grandes en paro, recortes sociales y subidas de impuestos que dejan sin un duro al ciudadano, y encima éste estuviera saltando de alegría. Lo que pasa ahora pues en Cantabria tras conocerse la Encuesta Social de 2013 elaborada por el Instituto Cántabro de Estadística, es lo normal. Los cántabros se muestran mayoritariamente insatisfechos con la marcha de la situación y no son optimistas de cara al futuro. Estas podrían ser dos conclusiones de la susodicha encuesta, que puede ser otra bien distinta en cuanto el paro disminuya como todos queremos, porque, aquí, el trabajo, es la madre de todos los corderos, como no puede ser de otra manera. Demasiadas familias conocen el desempleo de cerca, bien sea por un caso de larga duración, o por un hijo al que no se le abre ninguna puerta para ganarse la vida e independizarse.

El desanimo tiene a su peor aliado en el paro y la falta de trabajo y dinero. Cada cual es libre de pensar lo que quiera sobre gobiernos e instituciones, pero la crisis ha creado este divorcio actual, donde nada ni nadie sale bien parado. Ya que la macroeconomía va tan bien, la del día a día es la que espera de resultados más concretos. Además de la creación de empleo, ya no hay excusa que valga para que la banca tire también de la economía y empiece de una vez por todas a dar el crédito que necesitan empresas y particulares. Respecto a lo que no le gusta a los ciudadanos de la educación, la sanidad, la justicia y el empleo de los recursos, creo sinceramente que siempre se está a tiempo de tomar nota y hacer las cosas según los deseos lógicos de los contribuyentes. No se trata tanto de hacer lo que la gente quiera, sino de acabar con situaciones que crean esta desafección y polémicas sobre la utilización de los recursos públicos y la manera de aplicar la legislación igual para todos.