Evangelio y Comentario – IV Domingo del Tiempo Ordinario

0
528
Want create site? With Free visual composer you can do it easy.

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS 2, 22-40

Cuando llegó el tiempo de la purificación, según la ley de Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén, para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: “Todo primogénito varón será consagrado al Señor”, y para entregar la oblación, como dice la ley del Señor: “un par de tórtolas o dos pichones.”

Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu Santo moraba en él. Había recibido un oráculo del Espíritu Santo: que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu, fue al templo. Cuando entraban con el niño Jesús sus padres para cumplir con él lo previsto por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo: “Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz. Porque mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos: luz para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel.” Su padre y su madre estaban admirados por lo que se decía del niño. Simeón los bendijo, diciendo a María, su madre: “Mira, éste está puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; será como una bandera discutida: así quedará clara la actitud de muchos corazones. Y a ti, una espada te traspasará el alma.”

Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Era una mujer muy anciana; de jovencita había vivido siete años casada, y luego viuda hasta los ochenta y cuatro; no se apartaba del templo día y noche, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones. Acercándose en aquel momento, daba gracias a Dios y hablaba del niño a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén.

Y, cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño iba creciendo y robusteciéndose, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios lo acompañaba.

Palabra del Señor
COMENTARIO por Gervasio Portilla
En este Domingo en el que celebramos La Presentación del Señor, debemos de sacar como primera consecuencia, la sencillez del Señor y su sometimiento a las leyes y tradiciones de su pueblo, lo que nos puede dejar claro que El nunca fue en términos generales contra las leyes y las tradiciones, sino contra la falsedad y la superficialidad: es decir,contra la falta de autenticidad de aquella sociedad que decía una cosa y hacia otra.
Jesús y su doctrina revelo un horizonte de esperanza y salvación y no cargo con pesados yugos; sino todo lo contrario, alivio la carga al ser humano.
Esta premisa, es absolutamente valida en estos tiempos;seguir a Jesús no es una carga, sino una liberación un gozo; por lo tanto en contra de prejuicios falsos los cristianos, tenemos que presentar así nuestra fe: una fe liberadora y sanadora.

Hasta el próximo Domingo si Dios quiere.

Paz y bien.

Did you find apk for android? You can find new Free Android Games and apps.