La crisis producida por un intento de venta del Igualatorio Médico de Cantabria a una empresa de seguros, y que se realizó sin la transparencia necesaria en una operación de tan importante calibre, no ha concluido. La reacción de la dirección del Igualatorio de suspender temporalmente a dos medicos por firmar unos escritos que se hicieron públicos ha sido contundente y así las dos doctoras afectadas han llevado el caso ante la Justicia. pero además un grupo de pacientes afiliados al igualatorio, que pagan sus cuotas, han hecho pública una carta en la que denuncian que se ven privados de seguir con sus tratamientos y que la dirección no tiene poder para que ellos, los afiliados, se vean privados de acudir a su médico habitual.

El asunto es serio porque esta carta -que reproducimos a continuación- está firmada por varias decenas de personas y el problema ya no es entre los propios socios de la entidad, sino que afecta a los clientes que se ven privados de sus derechos.

El texto de la carta es éste:

Carta abierta al Presidente del Igualatorio Médico de Cantabria:

 

Me dirijo a usted como máximo responsable del Igualatorio Médico de Cantabria, en
calidad de paciente afectado y en nombre de otros muchos más que pudieran verse
afectados en el presente y en el futuro por los expedientes administrativos que han
sido planteados por usted y algunos miembros de su Consejo de Administración a
facultativos de su cuadro médico, suspendiéndoles unilateralmente de su actividad
asistencial para con los pacientes que les hubieran elegido.

¿Cómo es posible que por cuestiones administrativas y/o personales ajenas al ejercicio
de la profesión médica prohíban o suspendan la sagrada relación médico-paciente?

¿Quiénes son para modificar la libre elección de médico de entre los pertenecientes
al cuadro de sus facultativos afectando a los tratamientos en curso?

¿Son conscientes de las repercusiones de las medidas aprobadas por usted y otros
consejeros para los que tenemos pólizas con el Igualatorio y con otras Mutualidades
concertadas (MUFACE, Adeslas, Sanitas, DKV, Iguatorio de Bilbao,etc. etc.).

¿Quiénes nos garantizan que lo que acaban de hacer con las doctoras Salceda y
Hernandez no puedan extenderlo a cualquier facultativo que en ejercicio de sus
derechos les haga cualquier critica personal y/o administrativa?

Vayan a lo Juzgados a titulo personal todos los que se sientan ofendidos, pero no
decidan unilateralmente por cuestiones internas, personales y/o administrativas,
NO DE PRACTICA MEDICA, suspender la sagrada relación médico-paciente en
contra de la ética y deontología médica que debe ser en todo momento el principal
objetivo del Presidente y Consejeros de ese Igualatorio Médico.

Restablezcan y respeten los derechos de los mutualistas propios y asociados a la
libre elección de médico de entre sus facultativos, garantizando la continuidad de sus
tratamientos.

¿Vamos a tener que denunciar al Presidente y consejeros que han aprobado esas
medidas disciplinarias contra las doctoras Salceda y Hernández a la Dirección General
de Seguros y a los Tribunales por incumplimiento de las condiciones de las pólizas que
nos garantizan la libre elección de médico y la continuidad de nuestros tratamientos?

Sr. Presidente y Consejeros del Igualatorio que han adoptado tales medidas
disciplinarias, rectifiquen y pidan disculpas a la totalidad de los afectados por esas
formas de proceder que tanto perjudican a los pacientes y en última instancia a ustedes
y a los buenos profesionales médicos de su cuadro de facultativos que, sin duda, nada
habrán tenido que ver con sus decisiones. RECTIFIQUEN, RECTIFICAR ES DE SABIOS.

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