Todo ello en un alarde de poder de convocatoria a favor de la Asociación Española Contra el Cáncer y de su mensaje de mantener unos hábitos de vida saludables para prevenir esta enfermedad.
El Estadio Municipal de Deportes Luis Andrés Samperio se llenó de gente de toda condición, edad y sexo, uniformados con los cuatro millares de camisetas en las que rezaba el eslogan de la carrera.
El mismo que hace cuatro años creó la que fue presidenta de la junta local de la AECC, Almudena Ruiz, protagonista de un homenaje póstumo multitudinario que a nadie dejó indiferente. Su marido, Felipe Fernández, fue el encargado de dar el pistoletazo de salida, para que las más de 4.000 almas recorrieran, unas andando, otras corriendo, los cinco kilómetros de la marcha, con final en el mismo estadio municipal.
En la salida no faltó nadie. Hubo muchos deportistas, como las laureadas atletas Ruth Beitia y Paula González Berodia; Abraham Roqueñi, ocho veces campeón del mundo de Kick Boxing; Javier Castillejo, campeón del mundo de boxeo; los campeones de España de ciclocrós Isaac y Kevin Suarez; o Emilio Amavisca, colaborador de la organización.
Desde luego una amplia representación política, con el presidente, Ignacio Diego, y la alcaldesa anfitriona, Mercedes Toribio, al frente.
La presidenta nacional de la Asociación, Isabel Oriol, no pudo estar, como había hecho el pasado año, pero mandó un mensaje de apoyo y reconocimiento a la fundadora, una mujer irrepetible. Lo importante es que el mensaje caló, el mismo de la campaña institucional de la asociación: que siendo más somos más fuertes, que en esto estamos todos implicados, que no se puede mirar para otro lado.
Al final quedó el buen sabor de boca de siempre, el de hacer frente juntos, con una sonrisa, a un sinfín de dramas familiares que a todos, más o menos cerca, tocan. Y no faltaron las lágrimas en el recuerdo a Almudena cuando su hermana, Noelia, subió al escenario.

















Comments are closed.