21 December, 2014

Con motivo del día 1º de Mayo, Fiesta del Trabajo, el obispo de Santander, Mons. Vicente Jiménez, ha hecho un “llamamiento a la solidaridad” hacia los parados y hacia las familias cántabras que están sufriendo las consecuencias de la crisis económica. Así lo ha pedido con motivo de la jornada de San José Obrero que se celebra mañana, martes.

Este 1º de mayo de 2012, -resalta el obispo- “nos interpela seriamente a todos ante la persistente crisis económica, que está causando el drama” de más de 5,6 millones de parados en España, de ellos, más de 53.000, en Cantabria.

Esta “grave situación social y económica” debe llevarnos a todos a analizar “en profundidad” las causas de la crisis, que son “de raíz antropológica y moral, y a convertirnos por ello cambiando lo que sea necesario”. Además, Mons. Jiménez insta a “ejercer la solidaridad con las familias y con las personas” que más sufren las consecuencias de la crisis, remachó.

Campaña Diocesana de solidaridad

Como gesto solidario y también educativo y pastoral, el obispo ha propuesto a los cántabros a que participen en la “Campaña de Ayuda en Favor de los Parados” que la Diócesis activó hace ahora dos años, coincidiendo con la Fiesta del 1º de Mayo de 2010.

La iniciativa invita a destinar el salario de un día al mes para un fondo que gestiona Cáritas diocesana de Cantabria y que sirve para socorrer a las personas afectadas por la recesión, “sobre todo a los que se encuentran en el llamado estado de vulnerabilidad”.

Esta institución de la Iglesia destinó el pasado año más de 2 millones de euros a los 8 programas sociales y caritativos que desarrolla en la Diócesis, donde además hay distribuidas 63 Cáritas parroquiales.

Esta campaña forma parte de una de las acciones de la Programación Pastoral Diocesana de la Iglesia cántabra y de Mena para ser desarrollada durante el actual curso eclesial 2011-12. Con esta iniciativa de la entrega del salario de un día al mes en favor de los parados, también se pretende “fomentar un gesto educativo, testimonial y significativo para solidarizarnos con nuestros hermanos que están en paro”, indicó el obispo.

En estos dos años que lleva esta Campaña activada se han recaudado para este fondo de ayuda a los parados más de 106.647 euros.

Cercanía con el mundo del trabajo

Ante la jornada del 1 de Mayo, el obispo de Santander recuerda que en la Fiesta del Trabajo, “nos sentimos cercanos a los gozos y a las esperanzas” de las mujeres y de los hombres del Mundo Obrero, así como de sus familias; especialmente de los que “sufren el paro o de aquellos que soportan unas condiciones de trabajo que imposibilitan una vida digna”.

En esta jornada anual, la Iglesia “ha puesto a San José como modelo de los trabajadores y obreros”, porque en el taller de Nazaret “también aprendió a trabajar el Hijo de Dios”, llamado en los evangelios “el hijo del carpintero”.

Mons. Jiménez indicó que el 1º de Mayo “nos invita a dar gracias a Dios por el don del trabajo, que nos hace colaboradores suyos en la obra de la creación, dignifica al hombre y contribuye al bien de la sociedad”.

Además, el prelado cántabro destacó que la Iglesia, tal como escribió Juan Pablo II en la encíclica “Laborem exercens”, “está vivamente comprometida con la causa de los trabajadores”, porque considera “deber suyo” recordar siempre la “dignidad y los derechos” de los hombres del trabajo, “denunciar las situaciones” en las que se violan dichos derechos y contribuir a “orientar estos cambios para que se realice un auténtico progreso del hombre y de la sociedad”.

En esta línea indicó que la Delegación Diocesana de la Pastoral del Trabajo tiene entre sus tareas “ayudar a todos los cristianos” que forman parte del mundo del trabajo, a “valorar el empleo, a despertar la conciencia obrera o empresarial y a cultivarla en coherencia con su fe, siguiendo la Doctrina Social de la Iglesia”.

Por último el obispo de Santander encomendó “a nuestros trabajadores a la fiel custodia de San José, obrero artesano en el hogar de Nazaret”.

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